Las fachadas adosadas presentan problemas en caso de incendio. El fuego puede transmitirse por los huecos del muro cortina-forjado y muro cortina-medianerías. La normativa exige que el grado de resistencia al fuego de forjado y medianerías se mantenga hasta el encuentro con la fachada y que ésta tenga una resistencia al fuego mínima de 60´ (CTE) o la mitad del forjado (RSCIEI) en una franja de un metro como mínimo.